La ilusión de tener más desarrollo ‘sobrevuela’ en Zumpango

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Los pobladores de Zumpango tienen la ilusión de que la consulta que organiza el próximo gobierno para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) lleve a que esta obra se cancele en el Lago de Texcoco para que, a cambio, cerca de su municipio se establezca el nuevo foco aeroportuario de la capital del país. Y junto con él, el desarrollo que esto implicaría.

Zumpango es un poblado mexiquense de alrededor de 200,000 habitantes. En su zona centro hay negocios de comida, ropa y novedades, que la convierten en un polo económico para los alrededores de la base aérea militar de Santa Lucía, al que a menudo acuden los militares a comer en el mercado local o a comprar productos como fundas para sus teléfonos celulares.

La base de Santa Lucía —donde el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, plantea construir más pistas como alternativa a la obra en Texcoco— está a 17 kilómetros de la presidencia municipal. Es común que durante el día en la localidad se escuche el vuelo de los aviones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y se sienta la vibración que deja su paso.

En este entorno, la gente actualmente está ilusionada ante la posibilidad de que se concrete la ampliación de la base de Santa Lucía, pues cree que este proyecto provocaría un mayor movimiento de dinero y traería muchas más oportunidades: hoteles y otros negocios cuya sola construcción incluso daría ocasión para ir a ofrecer comida a los albañiles que lleguen al lugar.

Así es la esperanza que podemos tener algunos vecinos de Zumpango. Pero todo puede pasar. Aquí sabemos que podemos llevar tacos a vender y, como les pasó en Campeche, llegaron los petroleros y algunos se hicieron petroleros, otros les vendían de comer a los trabajadores petroleros, y así nos puede pasar”, dice Jesús Rodríguez, quien este jueves fue con su familia a votar en la consulta.

“Nada más iba de pasadita y vimos, pero hay mucha gente ya. Mejor mañana o pasado mañana. Al cabo va a estar hasta el domingo”, añade.

Este jueves, en el primer día del ejercicio, en la casilla instalada en la Plaza Juárez de Zumpango la aplicación electrónica diseñada por los organizadores falla en registrar las credenciales de elector de los interesados en participar, por lo que los voluntarios que atienden las mesas optan por anotar los números correspondientes en hojas de papel tamaño carta.

Lo anterior no frena el flujo de votantes, algunos de los cuales incluso se forman para varias veces cruzar la boleta a favor de Santa Lucía. Entre ellos están los hijos de otro vecino, Andrés Torres, un hombre encargado de algunos negocios del centro quien coincide en que hay esperanza de que el proyecto se quede de este lado del Estado de México.

Yo veo a la gente muy emocionadaporque va a haber aeropuerto acá en Santa Lucía. Mis hijos están seguros y quieren poner negocios porque por allá tienen unos terrenos. Hay que ver. A lo mejor ya está arreglado”, comenta.

En esta casilla, a falta de una mampara que dé privacidad a los votantes, estos votan prácticamente frente a los voluntarios responsables de la propia consulta y es posible observar en qué sentido se pronuncia cada persona. La mayoría lo hace por Santa Lucía, según se puede constatar, aunque eso no impide que haya algún inconforme

Érika Marlene Encinos, estudiante, es una de estas ciudadanas. Delante de los organizadores, decide anular su voto argumentando que ninguna de las opciones la convence.

“Mi voto fue anulatorio porque no nos dan a escoger, ninguna de las dos opciones son buenas. En la parte de atrás de la boleta mencionan algunos puntos a favor y en contra, pero ninguno de los dos (escenarios) tiene bases como para decir que estoy a favor”, dice.

Otros más, como Ángel García, optan por opinar sobre la consulta y llamar a que, al final del día, las autoridades tomen la mejor decisión para la gente.

“Siempre hay que tomar en cuenta desde hace un par de años que todos los proyectos siempre tienen una carga financiera, lo que se ve ante todo es la parte económica. ¿Qué intereses económicos y políticos están ligados a tales proyectos, y no se consulta bien a las poblaciones y no se hacen estudios serios sobre qué impactos podría tener ese proyecto sobre tales lugares?”, cuestiona.

Como él, muchos mexicanos más se preguntan cuál será la decisión sobre el NAIM una vez que termine la consulta, así como qué consecuencias tendrá lo que se decida y de qué forma los afectará directamente a ellos, para bien o para mal.

Fuente:  ADN político